

Mediante la Reunificación de deudas, conseguimos que nos pasen un solo recibo. De esta manera, controlaremos todos nuestros gastos, y sabremos qué día nos pasan el recibo el banco y qué importe nos cargarán.
Es importante que conozcáis que el tipo de interés de los créditos o préstamos “televisivos” o “rápidos”, está alrededor del 20% anual y el tipo de interés de las tarjetas de crédito incluso lo superan.
Con la reunificación de deudas, reduciremos todas estas deudas al tipo de interés hipotecario, que tiene mucho menor coste que los tipos de interés de las tarjetas o de los préstamos personales, es decir, pagaremos menos dinero por lo mismo.
Poner la hipoteca a más años nos permitirá reducir considerablemente la cuota a pagar. Contrariamente a los que la gente cree, económicamente es lo más eficiente. Cuando se constituye un préstamo o una hipoteca, realmente lo que debemos es dinero y no años. Si firmamos una hipoteca a 40 años, no significa que tengamos que estar todos esos años pagándola, sino que ese es el plazo máximo que nos permite el banco, para devolver el dinero. Pero la cantidad adeudada, es decir, el saldo pendiente, será el mismo.
¿Por qué somos nosotros los que queremos ponernos la “soga” al cuello? Obligaciones de pago con el banco las mínimas, ya que todos somos candidatos a pasar un mal momento.
Mediante la reunificación de deudas, cabe la posibilidad de que también se incluya en la financiación solicitada un dinero que permita cancelar o pagar un crédito que está en cualquier archivo de morosidad, en el que te incluyen las Entidades bancarias en caso de impago o morosidad como Asnef, R.A.I, o Experian. También se puede solicitar dinero para cancelar posibles embargos judiciales que se estén reclamando.
Se cancelarán todos los préstamos pendientes de pagar dentro del préstamos hipotecario que se solicite. Por lo tanto, al agrupar todos sus préstamos, resolvemos la difícil situación que supone el estar incluido en archivos de morosidad.
Así evitaremos que el préstamo entre una situación de embargo, con todos los gastos que la deuda conlleva.